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Un grupo de moléculas predice la resistencia a la insulina y la incidencia de diabetes tipo 2

Investigadores del estudio Predimed del Ciberobn identifican un modelo de estos metabolitos, que mejora su capacidad predictiva y reduce el riesgo de padecer esta enfermedad.

Una nueva investigación enmarcada en el estudio Predimed (Prevención con Dieta Mediterránea) ha dado como resultado la identificación de un modelo de metabolitos -pequeñas moléculas- que mejoran notablemente su capacidad de predecir la resistencia a la insulina y también, de forma significativa, el riesgo de padecer diabetes tipo 2.

Hasta ahora estudios anteriores habían demostrado las complejas relaciones que existían entre el metabolismo general y la resistencia a la insulina. Esto indicaba la necesidad de analizar los metabolitos para entender su relación con el desarrollo de la diabetes tipo 2.

El hecho de examinar la capacidad predictiva de los metabolitos involucrados en diferentes vías -más allá de los factores de riesgo clásicos- puede servir para descubrir qué biomarcadores mejoran la predicción del riesgo de padecer esta enfermedad. Y como la diabetes tiene un inicio «progresivo», determinar los perfiles de metabolitos antes del diagnóstico de la enfermedad puede resultar de mucha utilidad para identificar biomarcadores diagnósticos de la diabetes tipo 2.

El trabajo lo han llevado a cabo investigadores del Ciber de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (Ciberobn) y de la Unidad de Nutrición Humana de la URV en colaboración con otros grupos de investigación del estudio Predimed, como la Universidad de Navarra, la Universidad de Harvard y el Broad Institute de Boston (Estados Unidos).

Los especialistas evaluaron la relación entre las concentraciones plasmáticas de metabolitos resistentes a la insulina al inicio del estudio y también después de uno y tres años de seguimiento de los pacientes que participaron. También se evaluó si los cambios en los niveles de metabolitos estaban asociados con cambios en la resistencia a la insulina después de un año de seguimiento.

Fuente:

consalud.es